

Tradición, industria y empaque detrás de uno de los protagonistas de diciembre
En Panamá, la Navidad tiene sabores muy definidos. Uno de ellos, sin discusión, es el jamón ahumado navideño.
Entre noviembre y diciembre, casi todas las casas compran uno: algunos pequeños, otros enormes, listos para ser decorados, glaseados y preparados “a la manera de cada familia”. Sin embargo, lo que pocas personas saben es que ese jamón empieza su historia mucho antes, en una de las épocas más intensas del año para la industria alimentaria panameña.
Entre octubre y diciembre, las grandes empresas cárnicas entran en su temporada pico de producción, y el jamón se convierte en uno de los productos estrella… tanto en fabricación como en empaque.
La temporada alta del jamón navideño en Panamá
Mientras los consumidores piensan en recetas y celebraciones, en las plantas procesadoras ocurre algo muy distinto:
- Aumentan los volúmenes de producción
- Se planifican turnos extendidos
- Se refuerzan controles de calidad
- Se asegura el abastecimiento de empaques adecuados
El jamón navideño no es un producto improvisado. Su éxito depende de procesos bien ejecutados y, especialmente, de un empaque que garantice conservación, inocuidad y presentación durante toda la temporada.
Proceso de fabricación del jamón ahumado navideño
Aunque cada empresa tiene su propia fórmula, el proceso industrial sigue una estructura bastante clara.
1. Selección y preparación de la pieza
Se utilizan cortes grandes de cerdo, generalmente piernas o piezas similares.
La carne se perfila, se limpia y se deja lista para el curado.
2. Curado e inyección
Se incorporan salmueras, sales y condimentos que definen:
- El sabor característico
- El color interno
- La estabilidad del producto
3. Masajeado y reposo
El masaje mecánico ayuda a distribuir el curado de forma uniforme y mejora la textura final del jamón.
4. Cocción y ahumado
Dependiendo del perfil del producto, se aplica cocción controlada y procesos de ahumado.
Este paso es clave para lograr el aroma y sabor que asociamos con la Navidad.
5. Enfriado
Antes de empacar, el jamón se enfría rápidamente para evitar riesgos microbiológicos y asegurar un empaque seguro.
El empaque del jamón: una etapa crítica
Una vez listo, el jamón necesita un empaque que lo proteja durante transporte, almacenamiento y venta. En Panamá, predominan dos soluciones.
Empaque en bolsas termoencogibles: el formato más utilizado
El empaque termoencogible es el más común para jamones navideños industriales.
¿Por qué se utiliza tanto?
- Ajusta perfectamente al producto
- Mejora la presentación visual
- Protege contra contaminación externa
- Mantiene una buena vida útil en refrigeración
Medidas más utilizadas en jamones navideños
Según el tamaño del jamón, las dimensiones más comunes son:
- Jamones tipo picnic (más pequeños): 13” x 16”
- Jamones medianos: 14” x 20” y 14” x 22”
- Jamones grandes: 16” x 23” y 16” x 24”
Estas medidas son estándar en la industria local y permiten un encogido uniforme sin comprometer el sellado.
El proceso incluye:
- Sellado del producto
- Paso por túnel de calor o agua caliente
- Encogido del material alrededor del jamón
Empaque al vacío: una alternativa puntual
En algunos casos específicos, ciertos jamones también se empacan en bolsas al vacío.
Este formato:
- Elimina el oxígeno
- Prolonga aún más la vida útil
- Requiere mayor control en la manipulación
Aunque no es el formato predominante para jamones navideños grandes, sí se utiliza en presentaciones particulares o canales específicos.
Del empaque industrial a la mesa panameña
Una vez empacado, el jamón pasa por distribución, llega a supermercados y finalmente entra en los hogares.
Y ahí ocurre algo muy nuestro:
el producto industrial se vuelve tradición familiar.
Cada casa lo prepara distinto, lo decora a su manera y lo convierte en parte del ritual navideño.
Nada de eso sería posible sin:
- Procesos industriales bien ejecutados
- Empaques adecuados
- Conservación correcta desde planta hasta el consumidor
El empaque como parte silenciosa de la tradición
Aunque pocas veces se menciona, el empaque juega un rol clave en que el jamón llegue a diciembre en condiciones óptimas, seguro y listo para disfrutar.
En fechas como estas, el empaque no es solo un detalle técnico:
es parte del engranaje que hace posible una de las tradiciones más arraigadas de la Navidad panameña.

